yiArtículo escrito por Laura Albuerne, veterinaria de la C.V. El Arca de Noé
Lda. en Veterinaria por la Universidad de Santiago de Compostela

En esta ocasión queremos hablaros de un tipo de perros que están cada vez más de moda: los perros braquicéfalos. Los perros braquicéfalos son perros que en proporción al resto tienen la cabeza más ancha y el hocico más corto. Esto ocurre en razas como el boxer, bulldogs (tanto francés como inglés y americano), carlinos, Boston terrier, etc; razas que como hemos dicho anteriormente cada vez están más de moda, y que están siendo seleccionados para cada vez ser más “chatos”. De hecho si nos fijamos en como era originariamente el bulldog inglés, nada tiene que ver con lo que conocemos hoy en día.

Este tipo de cambios intencionados han traído consigo una serie de problemas de salud que no tenían estos perros antiguamente:

1. Problemas respiratorios: al tener un cráneo con hocico chato, los tejidos han tenido que irse adaptando a este espacio reducido. Esto trae consigo problemas de estenosis nasal (los orificios nasales se ven disminuídos), o elongación de paladar blando (el paladar forma una especie de lengüeta que a la hora de respirar tapona las vías aéreas
dificultando el paso del aire). En el mejor de los casos son perros que roncan, más reacios a hacer ejercicio que otras razas especialmente los días de más calor, … pero en algunos casos en los que la calidad de vida se ve comprometida, es necesario buscar una solución quirúrgica.

2. Problemas digestivos: este tipo de perros también están predispuestos a lo que llamamos hernia de hiato. El diafragma es una tela fina pero resistente que separa las estructuras propias de la caja torácica como corazón y pulmones, de las propias del abdomen, pero hay una serie de orificios en él para las estructuras que están tanto en el tórax como en el abdomen, como por ejemplo la vena cava, o la que nos interesa en este caso, que es el esófago. El esófago atraviesa el diafragma y se continua ya dentro del abdomen con el estómago y posteriormente intestino. La hernia de hiato es una patología en la que el estómago “se cuela” hacia el torax. Las hernias de hiato a menudo provocan reflujo gastroesofágico e irritaciones a nivel de esófago por este reflujo.

3. Mayor incidencia de golpes de calor: estos perros por el mero hecho de respirar mal, llevan peor que otros perros las olas de calor en verano, y los predispone a los
temidos golpes de calor, que en muchas ocasiones pueden tener un desenlace fatal.

4. Problemas oculares: al tener morros chatos, los ojos suelen ser saltones y están más expuestos que en otros perros, por lo que son más frecuentes en ellos las lesiones en la córnea, tanto por sequedad de la cornea como por traumatismos. Esta conformación también los predispone a lo que llamamos prolapso de la glándula nictitante o “cherry eye”. Los perros, además de los párpados superior e inferior, tienen un tercer párpado que es como una cortina lateral, donde se encuentra la glándula lagrimal más importante para lubricar al ojo. En algunos perros esta glándula se prolapsa o se escapa de su posición normal, haciéndose visible como un bultito en el borde de los ojos.

5. Problemas dérmicos: la piel que rodea a la zona del hocico también se tiene que adaptar al espacio reducido, y lo hace formando unos pliegues entre el hocico y los ojos, donde se acumula humedad por las propias lágrimas, al beber agua, etc. Esta humedad irrita la piel y la predispone a dermatitis.

6. Problemas de distocias: ya os hemos hablado en otras ocasiones de los enormes beneficios que suponen la esterilización en nuestras mascotas. No obstante en el caso de preñez de una perra braquicéfala, es especialmente importante la realización de radiografías los días previos al parto para saber cuantos cachorros tienen, y sobre todo, si esos cachorros cogerán por el canal del parto.

Directora de la Clínica Veterinaria El Arca de Noé. Licenciada veterinaria por la Universidad de Léon y postgrado por la Universidad Autónoma de Barcelona. Dolores en Google+