Cada vez es mayor el interés que mostráis por la nutrición de vuestros perros, quizás se debe a la corriente que ha surgido en estos últimos años en busca de una alimentación sana para toda la familia. Como amantes y cuidadores de los perros hemos llegado a concienciarnos de que una nutrición adecuada es básica para su salud.
Pasos para elegir una buena dieta comercial:

1º Que sea de buena calidad
Como norma general los piensos de primera categoría sólo se encuentran en tiendas especializadas y en la clínica veterinaria. TODOS LOS PIENSOS DEL SÚPER SON DE BAJA CALIDAD AUNQUE SE ANUNCIEN EN LA TELE. Aún así un pienso puede ser de muy buena calidad, pero si nuestro perro presenta alguna intolerancia no lo va a digerir bien. Podemos medir la digestibilidad de un pienso con los excrementos, deben ser firmes, en poca cantidad y sin flatulencias. Si no es el caso podemos probar diferentes marcas de pienso, pero si el problema persiste en el tiempo nos tienes que consultar, ya que podemos estar ante una alergia alimentaria o una enfermedad inflamatoria intestinal.

2º Condiciones médicas
Si tu perro tiene una determinada condición médica en la clínica te recetaremos como parte del tratamiento un pienso de prescripción veterinaria. Un pienso de prescripción para un perro con una patología cardíaca tiene el sodio reducido, el pienso para perros con problemas urinarios lleva acidificantes de la orina, el de perros alérgicos es a base de proteínas hidrolizadas, etc…

3º Otras consideraciones
También tenemos en cuenta el tamaño del perro, un perro mini suele tener el metabolismo más rápido y la fórmula de pienso llevará más calorías que el de un perro gigante, que además tendrá la bola más grande para obligarle a masticar. En caso de tener dos perros de tamaños muy diferentes lo ideal sería comprar un pienso para cada tamaño. Además si está esterilizado puede ser que necesite menos aporte calórico, o si es hembra gestante, más. Si tenéis dudas, lo mejor es que nos preguntéis y os asesoremos sobre vuestro caso en concreto.

Optar por dieta casera:
Es una opción válida, pero para elaborar una dieta casera completa desde el punto de vista nutricional necesitaréis nuestra ayuda médica. Como veterinarios somos expertos en nutrición, no recomendamos que sigáis recetas de internet. Los restos de nuestra comida diaria tampoco son una buena dieta casera, corremos el riesgo de provocar algún déficit nutricional o lo que es peor, de provocar alguna enfermedad grave como la obesidad.
Nos podéis preguntar y elaboraremos una dieta específica para vuestro perro, eso sí tendréis que tener en cuenta que tiene varias desventajas:
-Es más cara
-Es menos higiénica, restos de comida en el comedero pueden sufrir contaminación bacteriana y putrefacción.
-Lleva más tiempo (Aproximadamente 2 horas a la semana si cocinamos una vez a la semana y congelamos)
A cambio tendréis la recompensa de estar cocinando a un ser querido, y además usando materias primas de primera categoría.

Alimentos prohibidos:
Aprovechamos la ocasión para recordar que el chocolate, el ajo o la cebolla son alimentos comunes, pero que pueden resultar tóxicos para ellos. Además hay que tener cuidado con los titos (huesos) de las frutas, ya que pueden ocasionar problemas de obstrucción intestinal.

Directora de la Clínica Veterinaria El Arca de Noé. Licenciada veterinaria por la Universidad de Léon y postgrado por la Universidad Autónoma de Barcelona. Dolores en Google+