Artículo escrito por Nerea Maté, veterinaria de la C.V. El Arca de Noé

Muchos de los amigos del Arca de Noé nos cuentan y nos preguntan sobre el comportamiento de sus amigos peludos. Muchas veces son dueños primerizos que quieren aprender a educar a su nueva mascota, pero en otras ocasiones son animales adultos que han desarrollado comportamientos inadecuados que sus dueños no saben solucionar.

Hoy os vamos a hablar de los problemas de comportamiento más habituales de los perros para que podáis identificarlos y poner una solución para conseguir una convivencia perfecta.

perro comportamiento

Cada perro es único y tiene su propio carácter, así como cada dueño, y por lo tanto cada caso es diferente y debe ser tratado de manera individual. Por ello, si queremos un tratamiento exitoso,recomendamos que se acuda a un educador canino que diagnostique el problema y de las pautas necesarias para su corrección. En nuestra clínica contamos con la colaboración de la educadora canina Mesalina Sastre, con la que podéis concertar una cita y os ayudará a resolver los problemas que tengáis.

¿Mi perro se porta mal?


cachorro

Debemos recordar que un perro no es un humano, no tienen las mismas necesidades ni sentimientos que las personas, por lo tanto no debemos tratarlo como a una persona.

En ocasiones, que el comportamiento de un perro no sea del agrado de su dueño o que le cause problemas, no significa que nuestra mascota tenga una mala conducta, sino que puede tratarse de comportamientos normales para el perro pero indeseables para su dueño.

Primero debemos analizar el comportamiento problemático y analizarlo: ¿qué hace?, ¿cuando lo hace?, ¿cuando empezó a hacerlo?, ¿parece haber algún desencadenante?…

También se debe descartar alguna enfermedad, cualquier cambio de comportamiento puede ir asociado a una patología, por ejemplo, si un perro comienza a orinar dentro de casa puede ser un problema de comportamiento o un problema de incontinencia urinaria, por ello siempre os aconsejamos que nos consultéis vuestras dudas.

Agresividad

Uno de los principales problemas de conducta que afectan la convivencia entre perros y humanos es la agresividad.

La agresividad forma parte del comportamiento natural de los perros, pero niveles elevados generan un serio problema en la sociedad. La agresividad puede mostrarse con gruñidos, ladridos, erección del pelo, mostrando los dientes, elevación de la postura corporal, ataque y mordiendo.

Se puede clasificar la agresividad en distintos tipos como: inducida por miedo, dominancia, intraespecífica, por castigo, por dolor, posesiva, protectiva y predatoria.

chihuahua

La agresividad por miedo es la causa más frecuente de los ataques de los perros a humanos. Aparece cuando hay un cambio en el ambiente o frente a un desconocido, el perro muestra posturas de sumisión (agacharse, orejas hacia atrás, cola entre las piernas, temblores, arrastrarse..) pero si no pueden huir de lo que que perciben como una amenaza, se produce la agresión.

En la agresividad por dominancia en machos, aparece una influencia hormonal, por lo que la castración podría resolver el problema.

En todos los casos de problemas de agresividad se ha de buscar una solución lo antes posible, son muchas las causas que pueden provocar agresividad y el tratamiento es diferente para cada una de ellas. Primero se debe acudir al veterinario para que se descarte alguna enfermedad, y si no hay una patología que pueda causar el problema de comportamiento se recurre a educares caninos que estudien el problema y den las pautas necesarias para la solución.

Miedo

El miedo es una respuesta natural del perro, le permite mantenerse alejado de estímulos potencialmente peligrosos. Pero podemos tener un problema cuando ese miedo aparece de manera desproporcionada ante estímulos que no son realmente peligrosos.

El miedo puede estar dirigido a diferentes estímulos (fuegos artificiales, perros, coches, salir a la calle, niños…)
El perro puede expresar el miedo con inmovilidad, huida o ataques, y tiene diferentes niveles de ansiedad. Cuando aparece el miedo se debe saber diferenciar el nivel de estrés que está sufriendo el perro, cuando es muy alto estará actuando de manera instintiva y no puede evitar el comportamiento, por lo que un castigo no servirá de nada e incluso agravará la situación ya que se sumará el miedo por el estímulo y la predicción de un castigo.

Para prevenir este problema es importante que el perro desde cachorro tenga una buena socialización, estar expuesto a múltiples estímulos como ruidos, personas, otros animales, parques, coches…
También se debe evitar sobreprotegerlo, somo cogerle en brazos cuando se encuentra con otro perro si no hay un peligro.

comportamiento del perro

Cuando ya hay un problema de miedo podemos corregirlo, un educador canino debe evaluar la situación y decidir si puede ser beneficioso la habituación al miedo o redirigir su comportamiento cuando el estímulo se produce. Debemos mostrarnos tranquilos para no aumentar su nerviosismo, no castigarle, ni tampoco premiarle con caricias ya que entenderá que su actitud es la adecuada.

En situaciones en las que el miedo es exagerado se puede combinar el tratamiento etológico del educador canino con un tratamiento farmacológico.

Ansiedad por separación

Este es uno de los problemas que aparecen mas frecuentemente y que más desespera a los dueños.
Aparece cuando el perro se queda solo en casa, y se puede manifestar con conductas destructivas, ladridos, aullidos, hacen pis en casa…
Aparece en perros que tienen un fuerte apego y dependencia hacia su dueño, son perros que están constantemente detrás de sus dueños, mascotas con dueños sobreprotectores, que piden constantemente atención, que muestra ansiedad cuando percibe que el dueño va a marcharse y que montan una gran fiesta cuando ven a su dueño volver a casa, …

cocker

Este problema puede prevenirse, acostumbrando al perro desde pequeño a quedarse solo y que no desarrolle un problema de dependencia con sus dueños. Se pueden realizar salidas graduales, que cada vez sean más largas, evitar el momento de ansiedad previo a la salida de casa, evitar los saludos efusivos al volver a casa e ignorarlo hasta que no se haya calmado, se pueden dar juguetes para que se entretenga mientras no estamos en casa…

Sin embargo, como cada caso es un mundo, se debe investigar el problema y poner la solución correcta. Este problema es uno de los que mejor se resuelve, necesita de paciencia, constancia y un buen asesoramiento, pero en unas pocas sesiones de adiestramiento el propietario tendrá todas las pautas necesarias para su corrección.

Directora de la Clínica Veterinaria El Arca de Noé. Licenciada veterinaria por la Universidad de Léon y postgrado por la Universidad Autónoma de Barcelona. General Practitioner Certificate Programme in Small Animal Surgery de Improve International y miembro del grupo de trabajo de cirugía veterinaria de AVEPA