Caso clínico · Oftalmología
Perrita Yorkshire Terrier · ojo izquierdo
Hoy os queremos presentar a Click, una perrita Yorkshire Terrier que acudió a consulta porque presentaba blefarospasmo (cerraba el ojo con fuerza), lagrimeo excesivo y secreción en el ojo izquierdo. Su propietaria había notado que intentaba frotarse el ojo con la pata, un comportamiento muy común en los perros cuando sienten dolor ocular.
Tras su exploración oftalmológica, realizamos lo que llamamos un test de fluoresceína, que consiste en aplicar una pequeña cantidad de un colorante fluorescente sobre la superficie del ojo para detectar lesiones en la córnea.
La fluoresceína no se adhiere al epitelio sano, pero sí tiñe de un verde intenso las zonas donde se ha perdido esa capa de la córnea, como sucedió en el caso de Click. De esta manera fue diagnosticada con una úlcera corneal.
Cómo leer la foto · toca los puntos
Ojo izquierdo de Click el día de la consulta, con luz azul tras aplicar fluoresceína.
Explora la córnea por dentro
Elige una fase y enciende la luz azul para ver lo que vemos en consulta. La córnea mide menos de un milímetro de grosor, así que una lesión puede pasar de superficial a profunda en poco tiempo.
Corte esquemático de la córnea · no a escala
La córnea es una estructura muy sensible y una lesión que parece leve puede empeorar rápidamente, así que es importante tener presente cualquier signo de dolor ocular en nuestra mascota. Marca lo que hayas visto en la tuya:
Si no ves ninguno de estos signos, sigue vigilando.
Cualquiera de ellos puede indicar dolor ocular. Marca los que observes para saber qué hacer.
Una úlcera no tratada a tiempo puede complicarse: hacerse más profunda o llegar incluso a la perforación completa del globo ocular. También puede dejar cicatrices permanentes que en el futuro limiten la visión de ese ojo. Además, a través de esa lesión pueden entrar bacterias y provocar una infección secundaria que complique aún más el proceso.
Afortunadamente, gracias a tener unos propietarios muy pendientes de ella, Click pudo ser diagnosticada a tiempo. Con un tratamiento apropiado evolucionó favorablemente y en una semana pudimos darle el alta definitiva, con una recuperación completa.
Primer día
Ojo izquierdo irritado, lagrimeo y secreción.
Su propietaria ve que se frota el ojo y la trae a consulta.
Exploración oftalmológica y test de fluoresceína: úlcera corneal.
Tratamiento apropiado y seguimiento de su evolución.
En una semana, recuperación completa.
Alta definitiva
Los dos ojos abiertos, brillantes y sin molestias.
Evita que se frote. Rascarse el ojo puede agravar la lesión.
No le pongas colirios que tengas en casa sin indicación veterinaria. Algunos pueden empeorar una úlcera.
Cuanto antes la veamos, más sencillo suele ser el tratamiento. Estamos en Valladolid.
Este artículo es divulgativo y no sustituye a la valoración veterinaria.
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