Caso clínico
Conejo adulto
En esta ocasión queremos hablaros de uno de los problemas más comunes en conejos a través de los ojos de Camilo. Los dientes de los conejos están en continuo crecimiento durante toda su vida, por eso necesitan un desgaste continuo, especialmente mediante una alimentación rica en heno y fibra. Cuando este desgaste no se produce de forma correcta, los dientes pueden crecer de forma excesiva y provocar alteraciones en la boca.
Nuestro paciente acudió a consulta por un problema de hiporexia (disminución de ingesta de comida) y apatía. En este caso y tras realizar las pruebas oportunas, se trataba de un conejo adulto que presenta un sobrecrecimiento dental.
Por qué el heno es la clave
El sobrecrecimiento dental es una enfermedad que afecta a los conejos. Los dientes, al no tener un desgaste apropiado, crecen de forma anómala, muchas veces con una orientación incorrecta que puede dificultar la prensión y masticación de los alimentos. Además en el caso de los molares, pueden aparecer puntas o bordes afilados que lesionan la lengua y la encía. Todo esto contribuye a que nuestro amigo tenga dolor bucal, lo que hace que poco a poco vaya comiendo menos.
Ante la sospecha de un problema de origen bucal, realizamos una sedación para poder valorar correctamente toda la dentición y realizar radiografías. La radiografía dental nos permite valorar los cambios de longitud y orientación de las piezas dentales, que no siempre pueden apreciarse durante la exploración superficial, con lo que es una herramienta muy útil para valorar la gravedad del problema.
Tras confirmar la enfermedad radiográficamente, procedemos al limado de los molares, eliminando las zonas de crecimiento excesivo y las posibles puntas que pudieran causar molestias.
Cómo lo abordamos en consulta
Los problemas dentales en conejos pueden empeorar progresivamente y tener consecuencias importantes para su salud general. Cuando la boca duele, el conejo come menos o deja de comer, lo que supone una pérdida de peso significativa que hace que el riesgo para una sedación sea mucho mayor, con lo que primero necesitaríamos estabilizarle antes de sedarle con seguridad para proceder al limado dental.
Además, el dolor y la disminución de la ingesta pueden provocar lo que se llama hipomotilidad o éstasis gastrointestinal, una complicación grave en la que al disminuir el movimiento normal del aparato digestivo pueden aparecer gases, con lo que nuestro paciente presentará distensión abdominal y mayor malestar, lo que contribuiría a más dolor, y entraríamos en un círculo vicioso grave de dolor → estasis → gases → más dolor…
Cuando la boca duele, el conejo come menos y pierde peso. La sedación pasa a ser más arriesgada y el aparato digestivo se frena.
Por eso es tan importante no esperar a que nuestro amigo deje completamente de comer para acudir al veterinario. Si tu conejo come menos, selecciona los alimentos, babea, pierde peso o presenta dificultades para masticar, es importante realizar una revisión veterinaria, ya que los problemas dentales pueden avanzar de forma silenciosa y cuanto antes se detecten, más sencillo será actuar sobre ellos.
No esperes a que deje de comer del todo. Si ves alguna de estas, toca revisión.
Los problemas dentales avanzan en silencio. Cuanto antes se detectan, más sencillo es actuar.
La prevención siempre es la mejor arma para evitar este tipo de problemas, especialmente en conejos que ya hayan tenido problemas bucales.
En los conejos la alimentación juega un papel esencial en la salud dental. Una dieta adecuada que le aporte el suficiente heno ayudará con el desgaste fisiológico de las piezas dentales, con lo que en nuestro centro insistimos siempre en una alimentación equilibrada, en la que:
La proporción que recomendamos en nuestro centro para que el desgaste sea el correcto.
Contribuye tanto al desgaste de las piezas dentales como aportándoles fibra, tan necesaria para ellos. Deberían tener el heno siempre disponible, pero fijándonos en que realmente están comiendo la cantidad que necesitan.
Aportan agua y fibra.
Se trata de una cantidad más que suficiente para que un exceso de pienso no haga que nuestro conejo se llene y se alimente más de pienso que de heno.
Además, las revisiones veterinarias periódicas permiten detectar alteraciones dentales antes de que provoquen dolor o problemas graves.
Una revisión a tiempo evita el limado de urgencia y el círculo vicioso del dolor. Estamos en Valladolid.
Click, una Yorkshire Terrier, llegó a consulta guiñando un ojo y con lagrimeo: tenía una…
Michi, un gato rescatado con secreción nasal y un ruido al respirar parecido a un…
Hoy queremos contaros la historia de Ónix, un pequeño gato de apenas tres meses que…
Hoy queremos compartir con vosotros la historia de Maxi, un chihuahua de 4 años que…
Hoy os hablaremos del caso de Julius, un gatete de un año que acudió a…
Si tu perro tiene bultos en la piel este vídeo tienes que verlo: Desde hace…