Artículo escrito por Alicia Blanco,veterinaria de la C.V.El Arca de Noé
En algún momento de su vida su gatito deberá enfrentarse al hecho de acudir al veterinario. Si bien va a ser un momento estresante para su mascota hay ciertos factores que podrán reducir sus niveles de estrés. Para los gatos cualquier pequeño cambio supone una fuente de estrés; de modo que es comprensible que nuestro gato esté nervioso en su visita a la clínica y no actúe como suele hacerlo en casa.
Para que esta salida de su zona de confort sea lo más agradable posible para él, lo primero que debemos tener en cuenta es qué actitud tenemos nosotros mismos. Si nos comenzamos a preocupar, el animal va a notar que estamos más nerviosos e interpretará que algo malo va a suceder y acudirá a la clínica predispuesto a actuar frente a situaciones adversas. También es clave que el animal esté familiarizado con el transportín en el que se desplazará, puesto que si lo incorporamos a su zona habitual e incluso lo transformamos en un refugio permanente para él en casa, se sentirá más seguro durante sus desplazamientos. Para esto podemos comenzar a meter comida o premios en el transportín y dejarlo siempre abierto; además de meter una toalla o mantita con nuestro olor o una que el gatito ya conozca. En caso de no tener transportín nosotros recomendamos comprar uno rígido y del que se pueda extraer la parte superior de modo que se pueda incluso realizar la consulta con el gato sobre la parte inferior de su transportín si es posible.
Otro tema delicado cuando hablamos de gatos es el de los olores; pues es un sentido muy desarrollado en estos animales, y la presencia de olores extraños puede en ocasiones estresarlos. Puesto que en nuestra clínica velamos por el bienestar de las mascotas a nuestro cargo no sólo nos preocupamos de mejorar el aspecto clínico del animal sino que también lo hacemos de que su visita a nuestro centro sea lo más agradable posible; por eso tenemos una consulta sólo para gatos, para que no haya olores a otros animales que puedan alterar el estado del gato. En caso de que nuestro gato se ponga muy nervioso e incluso muestre cierto grado de agresividad para acudir a consulta recomendamos recurrir al uso de feromonas.
La más empleada es la feromona facial felina, que es la que los gatos utilizan para marcar su territorio como una zona segura (por eso vemos en ocasiones a nuestro gato frotar los muebles de casa con su cara). Además al ser las feromonas específicas de especie resultan inocuas en caso de poseer otros animales y lógicamente para nosotros. En el arca de noé tenemos a su disposición sprays de Feliway, con los que podrán pulverizar el transportín del gato al menos 15 minutos antes de introducir al animal (una pulverización en cada esquina y 2 pulverizaciones en el suelo y 2 en el techo).
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