irene-veterinariaArtículo escrito por Irene García, veterinaria de la C.V. El Arca de Noé.
Lda. en Veterinaria por la Universidad de León

Este tipo de oruga es uno de los grandes riesgos que existe para nuestras mascotas (principalmente para nuestros perros) e incluso para nosotros en las zonas de pinares.
Durante los meses de invierno, se encuentran ocultas en sus nidos, pero a partir de febrero, con la llegada del buen tiempo y hasta el mes de mayo, estas orugas bajan de sus nidos siguiendo a una hembra que las guía en fila india (de ahí su nombre de “procesionaria”) hasta que encuentran el lugar ideal para enterrarse en el suelo, para completar su desarrollo hasta salir convertidas en mariposas.


El momento más peligroso de su ciclo de desarrollo para los perros es el momento en el que empiezan a ir en fila por los caminos, ya que se ven atraídos por sus colores y su peculiar forma, acercando sus hocicos para olfatearlas. El problema de estas orugas es que en su capa externa, tienen unos pelos muy urticantes que producen reacciones muy graves en los belfos y las lenguas de los perros que las olfatean e, incluso pueden producir una grave inflamación de la laringe en caso de intentar ingerirlas.

Los nidos de estas orugas también contienen restos de pelos urticantes que pueden ser conducidos por el viento hasta los ojos de nuestras mascotas y producirles también lesiones, aunque estos casos son más inusuales.
En caso de que cualquiera de estas cosas debéis poneros en contacto inmediato con vuestro veterinario, ya que, en caso de contacto con los pelos urticantes, el tiempo es vital y no hay que perder tiempo para evitar que se le necrosen las áreas afectadas o que las vías respiratorias se vean comprometidas por la inflamación.
Como trucos para darnos más tiempo y minimizar los daños, podéis aplicar (sin frotar) agua o suero tibio sobre las zonas afectadas, lo cual retrasa un poco el avance de los daños.
Para prevenir los accidentes, la mejor opción es alejarse de las zonas donde habita la oruga durante este período de tiempo y si se encuentran en vuestros terrenos, consultar con expertos para evitar o destruir los nidos antes de que las orugas salgan de ellos.

Por último, debéis tener cuidado con los niños pequeños y otros animales, como los gatos, ya que los pelos son urticantes para todos ellos y, aunque sea menos frecuente, pueden verse tentados de ir a tocar a las procesionarias al llamarles la atención.

Para más información podéis solicitarnos cita en el 983 30 69 62

Directora de la Clínica Veterinaria El Arca de Noé. Licenciada veterinaria por la Universidad de Léon y postgrado por la Universidad Autónoma de Barcelona. Dolores en Google+

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