yiArtículo escrito por Yaiza Serra, veterinaria de la C.V. El Arca de Noé
Lda. en Veterinaria por la Universidad de León

En este artículo, pese a haber comentado ya el tema en el blog en artículos anteriores, os vamos a intentar disuadir del falso mito sobre que los gatos son un peligro en el entorno de una mujer embarazada.
Nuestros pobres mininos son señalados habitualmente por la sociedad, y muchas veces por desgracia por nuestros médicos, como un agente infeccioso que podría ser peligroso en el transcurso de la gestación de una mujer. Sin embargo, la realidad es que es más probable que cualquiera de nosotros sea portador de este parásito antes que nuestros gatos.


1º ¿Qué es la toxoplasmosis?
La toxoplasmosis es una enfermedad, provocada por un parásito microscópico denominado Toxoplasma gondii, capaz de infectar a TODAS las especies de sangre caliente. En el ser humano provoca diferentes cuadros sintomáticos principalmente en dos tipos de poblaciones:

a) Personas inmunodeprimidas: normalmente son personas portadoras del parásito en los que se reactiva la infección.

b) Mujeres embarazadas: siempre que no hayan estado expuestas previamente al parásito, es decir, deben infectarse durante la gestación, provocando alteraciones en el feto según la etapa en la que se infecte (abortos, malformaciones, muerte fetal). PUNTO IMPORTANTE: si una mujer se queda embarazada pero ya es portadora del parásito estará protegida por su sistema inmunitario y no se contagiará al feto.

2º ¿Cuál es el papel del gato en la transmisión de la enfermedad?
Es frecuente que los médicos señalen a los gatos como una fuente inminente de toxoplasmosis, dado que son los únicos animales capaces de eliminar por sus heces ooquistes
del parásito. Sin embargo, hay numerosas evidencias científicas que demuestran que es muy poco probable contagiarnos por tener contacto con sus heces, incluso aunque nuestro gato sea portador, por dos razones:

a) Los gatos infectados solo eliminan estos parásitos por las heces durante las 3 primeras semanas tras la infección, después el parásito se queda enquistado en el sistema muscular y no hay más eliminación fecal.

b) Los ooquistes eliminados durante estas tres semanas no son capaz de infectarnos hasta pasados entre 1 y 5 días después de la eliminación fecal. Y para ponernos en esta situación, es necesario que nuestros gatos sean infectados. Los gatitos pueden infectarse a través de la placenta y de la leche de madres, pero para ello éstas han de contagiarse durante la gestación, al igual que las mujeres.

3º ¿Cuáles son las causas de contagio más frecuentes entonces?
Las principales fuentes de contagio son la ingestión de carne cruda o poco cocinada, verduras crudas y de aguas no controladas, siempre que estén contaminadas. Si tienes un gato casero, alimentado correctamente y mantienes unas normas higiénicas básicas, incluso aunque dentro de la remota probabilidad tu gato sea portador del parásito, no es ni mucho menos la causa más frecuente de toxoplasmosis en las mujeres embarazadas.

4º ¿Qué medidas debo tomar como precaución?

 Evitar la ingestión de carne cruda o poco cocinada.
 Lavar bien toda la verdura que no vaya a ser cocinada, no solo con agua, sino utilizando productos de limpieza especiales para ello.
 Manipular con guantes tanto la verdura fresca como la carne cruda, y cuidado con la contaminación cruzada (no utilizar utensilios de cocina para la carne y después para la verdura que no se vaya a cocinar).
 Por último, es recomendable evitar que las mujeres embarazadas sean las que se encarguen de la limpieza de las bandejas sanitarias de sus gatos, o si lo hacen, que usen guantes. Estas bandejas deben limpiarse a diario.

5º ¿Y si quiero asegurarme de que mi gato es portador?
Si quieres ser la persona más precavida del mundo, siempre teniendo en cuenta que un gato portador no tiene por que ser ya infectivo en el momento de diagnosticarse, existe la posibilidad de realizar una prueba de sangre a tu gato que nos diga si es positivo o no al parásito. En cualquier caso, sea positivo o no, las medidas de precaución a tener en cuenta son las mismas, así que tampoco es una prueba imprescindible.


CONCLUSIÓN

El abandono animal nunca está justificado, y que tener un gato durante el embarazo puede ser peligroso está claro que… ¡ya no puede entrar dentro de las excusas!

Veterinaria de la Clínica El Arca de Noé. Licenciada veterinaria por la Universidad de Léon

Share This